viernes, 21 de mayo de 2010

Cap 5



Ahora sí que jade se encontraba desprendida del mundo como iba a hacer para enfrentarse mañana a la mirada de Martin sin evitar que la sangre se  le acumulara en las mejillas.
Y así poco a poco perdida en sus  pensamientos se fue quedando dormida.  
No sabía que esperar pero una vez más había  llegado el temido descanso cosa que la hacía verse obligada a salir al patio, era un lugar muy amplio y ruidoso también, había niños corriendo por todas partes, profesores vigilando, conversaciones, risas, gritos, todo muy normal.
Ella estaba distraída hablando con linda frente a la tienda mientras esperaban para comprar algo de comer, quedo casi como un fantasma cuando sintió como alguien la abrazaba, estaba segura que era Martin, la tenia prisionera por su cintura y mientras la apretaba un poquito más le dio un beso cariñoso en la mejilla para luego susurrarle que necesitaba hablar con ella.
-          Disculpa linda ¿te la puedo robar un momento? Dijo Martin con una amplia sonrisa.
-          Por mi no hay problema, enseguida me voy a tomar algo que el hambre ataca, ¡Toda Tuya!, bromeo linda para luego despedirse con una risita burlona
Ya el color de las mejillas de jade se tornaba de un fuerte escarlata, sabia la larga conversación que luego le esperaba con su querida amiga.
-          Vamos conozco un lugar donde podemos hablar tranquilos-  propuso Martin tomando la mano de jade.
Caminaron hasta una zona del parque que se encontraba casi al final del la institución y estaba bastante retirado, casi nadie iba allí, por lo general no pasaban de las gradas de la chancha, gran parte del lugar era de zonas verdes, no había mucho sol así que  decidieron  sentarse en la grama como si fuera una mañana de picnic.
-          Hola, dijo Martin con ese brillo característico en su mirada.
Antes de que jade pudiera terminar de decir hola, ya estaba besándola.
-          Ah, con que esto era lo que ¿cierto?- dijo jade tratando de controlar la respiración
-          No se tu, pero yo podría acostumbrarme a esto- dijo Martin acomodándose  y lazando a jade una media sonrisa muy picara.
-          Ah sí, y ¿Por qué? A ver coméntame.- ínsito jade queriendo parecer sorprendida, de hecho lo estaba.
-          Mmm, no sé cómo decirlo, es que me Gustas, me pareces muy linda y quiero que esto siga.
-          ¿Que cosa?
-          Esto…
Martin la tomo entre sus brazo y empezó a besarla, con deseo pero aun así se sentía el cariño en  cada uno de los movimientos.
-          Vaya es bueno saber que no soy la única, dijo jade entre un intento por tomar aire.
Ambos explotaron en risas.  
¿Sera esto el comienzo de algo bueno?

Cap 4


El regreso a casa para jade fue algo completamente diferente, no podía parar de pensar en lo que había pasado, había empezado a imaginar un sinfín de encuentros con Martin en los mas profundo de su ser anhelaba ser feliz, y estaba segura que al lado de Martin lo conseguiría.

*  *  *

En mi vida han pasado muchas cosas entre esas no puedo negar el profundo vacio que han dejado mis padre al partir, ese desgraciado día estará marcado con sangre en mis memorias.

Siempre he tenido presente que a cualquier cosa negativa siempre puedo sacarle una positiva, y eso es lo que hare, me ha tocado madurar más rápido de lo normal, cosa que agradezco

Trato de seguir mi vida normal y no encerrarme tanto en mi misma pero  ya vez  estoy de nuevo escribiéndote a aquí, inmersa en un mar de emociones amenazando con ahogarme.

No te como terminara lo de Martin y te confieso que tengo miedo a equivocarme,  ¿acaso es que antes de encontrar a la persona indicada para mi, debo experimentar besando sapos hasta que alguno se convierta en príncipe azul?

¡NO!, ya basta jade lo creería de ti si fuera algunos años atrás, ahora conoces la crueldad de la vida, sobretodo que no es nada justa, y tienes que aprender a vivir con eso.

Disfruta estando con Martin, no te pongas a pensar nada mas, eres experta crear tu propio mundo  así que hazlo no te niegues lo que sientes, pero sobre todo que el riesgo de salir herida hace parte del sentimiento.

lunes, 17 de mayo de 2010

Cap 3

Había sido una larga semana en el colegio,  la verdad no deseaba en lo mas mínimo irse a casa, sus hermanas cada día mucho más insoportable, quería estar un sola, que sus pensamientos fluyeran, la naturaleza le ayudaba mucho deleitándose con lo que esta le brindaba, estaba sentada en una de las sillas del  mirador disfrutando de la maravillosa vista que le brindaba ese pequeño pedazo de paraíso, lo que más le agravaba es que casi nadie lo frecuentaba, así se fue perdiendo en sus pensamientos, comenzó a soñar, a dejar volar su imaginación construyendo un mundo de fantasías, el tan anhelado sueño de hadas en el que todo era feliz,EN EL QUE TODO ABSOLUTAMETE TODO ERA PERFECTO, de repente todo se nublo y empezó a recordar aquel trágico accidente, accidente que le arruino la vida, no dejándole heridas físicas, no esas heridas que duelen, pero ella tenia otra herida, una herida que le desgastaba el alma... pero aun después de todo  lo agrádese, estar sola en cierto modo la ayudo a madurar, a enfrentar los problemas, a verle la cara a la cruda realidad, a ser realista, tener una clara visión de la vida o tal vez intentándolo hasta que un buen día Comprendió que  “La vida  es igual a una rosa, Que esta al igual que todas posee espinas, a la final terminan siendo óbstalos y eso le recuerda que tiene que encontrar la mejor forma para esquivarlos, y así… terminar su misión… la cual  es  cumplir su sueño.”
Se da cuenta del verdadero valor de la vida, Que no solo es ser un poco la madre si no mas bien la mártir Esta apunto de decidir si quedarse siendo la misma jade de siempre aquella niña sufrida o una nueva jade capaz de  enfrentar a todo lo que se le coloque en frente a luchar por lo que se merecerse.
De pronto siente que alguien la despierta, era una voz conocida, al abrir sus ojos se encuentra con quien menos espera era martín, una extraña pero agradable sorpresa, sabia que necesitaba expresarle a alguien todo lo que llevaba dentro, los diarios la ayudaban pero no lo suficiente.

-   ¿Hola? Soy yo, dijo  Martín algo extrañado, De todas las personas del mundo  Jade era la que menos esperaba encontrar.
-    ¿Martín? Que haces por acá- dijo jade tratando de abrir lo ojos.
-    Si, si soy yo, pero Dime ¿Qué haces por estos lados tan solos y tan tarde?  - dijo martín acomodándose al  lado de jade – ¿No temes perderte o encontrarte con alguien que pueda hacerte daño?
Sin darse Cuenta Jade había pasado toda la tarde en un estado Casi zombi, presa de sus propios pensamientos.
-          No, no le temo a nada, se que tengo a mis padres que me cuidan aunque no estén  cerca de mí.
-    ¿Por qué están de viaje?- pregunto Martin curioso
-     No, mis padres murieron hace ya un tiempo, para mi  desgracia.
-    De veras que lo siento mucho. – le dijo tomándole las manos y la vez acomodándole la cabeza a jade en sus piernas para que no se sintiera incomoda-
Empezó a hacerle mimos en su cabello eso realmente la reconfortaba, había logrado acostumbrarse a él,  se sentía muy confiada y cómoda en su presencia a pesar de lo poco que se conocían, eso la trastornaba un poco
-    Gracias… ¿sabes? Siempre es bueno tener el apoyo de las demás personas.
-    Si, de veras que lo es.
-    Y  dime… ¿qué te trae por acá?
-   Pues me gusta mucho la vista, me ayuda a relajarme  y olvidarme de los problemas aunque sea un poco.
-    Tienes razón - dijo martín  este es uno de mis lugares favoritos, pero a diferencia tuya yo huyo de mis padres.
-    ¿Por qué? Dijo jade sintiendo como martín jugaba haciendo rizos en su cabello.
-    No me agrada hablar de eso, me atormenta un poco la vida. Dijo martín casi con un nudo en la garganta.
-    Tranquilo martín en cierto modo te comprendo, pero bueno vamos a dejar nuestras tristezas  y caminemos un poco ¿te parece? 
-   Es cierto que tenemos que regresar pronto, pero no importa nadie notara que no estamos donde debemos. O tú tienes problemas?
-   No, nada que ver, yo en la casa donde duermo… y eso por que me toca… no soy nadie.
-   Que mal, tampoco es para tanto, aunque tu por lo menos no eres nadie, en mi casa ignoran, nunca puedo hacer lo que me gusta mis padres quieren hacer conmigo su voluntad y créeme que eso no lo permito.
-    Bueno dijo jade, ¿dónde iremos?
-    Estoy casi seguro que hay una heladería cerca, ¿te gustaría ir?
-    Suena delicioso, dijo jade pero tenemos que bajar.
-    No, está cerca como a unas 5 cuadras.
-    Listo entonces vamos, pedimos el helado y podemos regresar a sentarnos- dijo jade mientras caminaba   tomada de la mano con martín
-    Como quieras si te sientes a gusto sentada disfrutando de esta hermosa vista no hay ningún problema, disfruto mejor de tu compañía.

Jade creía que Martín no se había dando cuenta  de lo ruborizada que estaba.
Llegando a la heladería, que por cierto estaban a punto de cerrar. Martín le ofreció a jade que probara de su helado, era un helado gigante de fresas con crema a jade le apasionaban las fresas por tal razón quedo gustosa al probar el helado, y martín la convenció de que pidiera uno igual para ella.
Luego regresaron a su lugar en las bancas del mirador donde jade había construido una vez más su sueño. Hablaron de todo un poco… Pero aun a si en el ambiente se percibía un poco de lujuria y pecaminosidad, Jade con cada palabra que le pronunciaba martín sentía como poco a poco sus pulsaciones iban aumentando, Martín se dio cuenta de que jade  estaba nerviosa, sentía como subían las pulsaciones y   ambos parecían encontrase en aquel mismo estado le  pasaba lo mismo por la cabeza (o por lo menos eso creía Martín) pero ninguno se atrevía a dar el primer paso, de un momento a otro se fueron acercando mucho más, sus labios se encontraron, fue así su primer beso.
Jade se encontraba se idiotizada por el aliento de Martin eran tan delicado, tomo su rostro con una de sus y muy suave Martin fue acariciando su cabello pasando su mano para acomodar el cabello suelto de jade detrás de su oreja, sus labios se movían queriendo disfrutar hasta lo último de cada uno, una y otra vez a jade le embriaga el sabor a fresa de los labios de Martín, no sabía lo que estaba haciendo pero de lo que si estaba segura era de no querer separarse nunca de aquel niño que había sido capaz de hacerla sentir de aquel modo.

Cap 2

Como encontrar una buena manera para describir a mi amiga simplemente era hermosa, su cabello lacio de un hermoso color borgoña, (a mi parecer el ser pelirroja era lo que más le caracterizaba), de rasgos finos, tez clara, cuerpo envidiable, el ser  de baja estatura la hacía ver aun más curiosa, sus grandes  ojos verdes (bastante expresivos por cierto) que hacía meses estaban llenos de brillo y alegría, y de un tiempo para otro  se habían opacado de una manera considerable, pero igual no habían perdido su encanto,  a pesar de esto no  lograba comprender lo hermosa y valiosa que era, solamente una persona se lo había hecho comprender de una manera que ella jamás hubiera soñado pero por cosas del destino el hace algo mas de un año que se fue  muy lejos de su lado…

El era Martín un chico de ensueño, de su sueño, junto a Martín  junto a el paso muy buenos momentos,  y fue de mucho apoyo en los momentos difíciles aquellos que a sus hermanas les encantaba disfrutar…

Lo conoció en la escuela hace poco tiempo… el estaba en curso de al lado, siempre se colocaba nerviosa al encontrarse con esa  mirada tan tierna y llena de amor y siempre se preguntaba ¿Que ó quién sería la  causante tanto brillo?, lo que ella no sabia era que ese amor era para ella y solamente para ella, y esa mirada tan encantadora se debían gracias a ella.



Un día Cuando al fin se decidió  a salir  a tomar aire a ver encontraba a sus amigas para hacer las ecuaciones que por desgracia debían entregar apenas se terminara su descanso, para su sorpresa se encontró en el corredor que conectaba al patio con Martín quien estaba sentado practicando amenamente con sus amigos, al pasar  frente a el sintió que algo invisible no la dejaba dar un paso mas, fue entonteces  cuando se encontró por primera vez tan cerca con aquellos ojos cafés que hacia unas horas se había negado a observar   y quedo tan hechizada, que no se dio cuenta cuando los amigos de Martín salieron   haciendo bromas, y ni mucho menos cuando le empezó a hablar.

-          Hola, ¿como te llamas? Dijo martín con un tono muy sociable, mas que eso seductor.

-          ¿Hablas conmigo?, dijo jade sintiendo que su corazón latía tan rápido, y ella sin poder encontrar aun una explicación.

-          Pues claro ¿no te das cuenta?, o es que eres invisible., porque yo no veo a nadie más por aquí Dijo Martín con una amplia sonrisa.

-           Jade rió nerviosamente y al fin se decidió a responder-  Lo siento es que estoy algo distraída, ando buscando a mis amigas.

-          Mi nombre es Jade  ¿Cuál es el tuyo?,  pregunto jade acomodándose, y brindándole su mano a la vez, olvidando también la verdadera razón por la cual  se había decidido a salir de su salón

-          Me llamo Martín, es un placer., dijo estrechándole sus suaves manos.

-          Mucho gusto, pero… creo que te he visto en otro momento.

-          Por supuesto estoy en el curso vecino, junto con Alejo y Andrés ¿creo que no te agradan?

-          No es cierto… bueno… no es que me caigan muy bien que digamos…

-          Y  ¿por que no traes el uniforme?, pregunto jade con mas confianza.

-            Es que antes de recreo me tocaba humanidades  y  teníamos  que representar una obra… salió genial… pero me vine con mis amigos y se me olvido por completo cambiarme. -  dijo martín con una risita burlona aquella que a jade le encantaba…

-          Pero eso importa por ahora  ¿Quieres tomar algo?  Dijo Martín con algo de pena y un cierto tono de indecisión. Con un mar de interrogantes en su cabeza.

-          Me encantaría. ¿vamos?

Justo en ese momento sonó el timbre que les anunciaba a los  dos nuevos amigos que debían regresar a clases…

-          Bueno jade creo que será para la próxima. –dijo Martín con algo de desencanto-. 

-          ¿Nos volveremos a ver otro día cierto?

-          Martín asintió con su cabeza.

-          Vale, nos tomaremos algo mañana y seguiremos platicando ¿De acuerdo? – Jade logro contagiar a Martín con su entusiasmo.

-          Vamos, llegaremos tarde a clase, subamos pronto…  necesitas cambiarte si no te pondrán una sanción.
esto definitivamente podria ser el comienzo de una gran amistad, o ¿quizas algo mas? 

Cap 1

Recuerdo a mi muy querida amiga,  y no saben como  la echo de menos,  realmente ha sufrido mucho, Desde que sus padres enteraron de su existencia no fue muy bienvenida que digamos,  por supuesto sus padres la querían… pero ella no era la única,  ya tenían a 2 más de quien encargarse, Amatista y Margarita,  y en ese tiempo su situación no era la mejor en esos tiempos…  Razón por la cual  fue  motivo de discusión entre sus padres los primeros meses de gestación, hasta que por fin entendieron que ese nuevo ser no tenia la culpa de lo que estaba ocurriendo en el mundo para el que ella aun no estaba preparada…
Aun así ellos no se imaginaban era que este nuevo ser era capaz de percibir  y asimilar todo aquello que su madre le transmitía,  y es por eso que Jade a veces se sentía como un “cero a la izquierda”, y en ocasiones de extrema depresión, rechazada incluso llego a pensar que ellos no eran  su verdadera familia.
creció y consiguió con mucho esfuerzo a 2 niñas algo mayores que ella  y se convirtieron en las mejores amigas, lo único que realmente deseaba era ser escuchada, y sentirse alguien, no ser invisible ante el mundo entero, con Natalia  y Astrid, siempre estuvo muy segura de que no se había equivocado, ellas siempre estuvieron al lado de jade, y en los peores y mejores  momentos de su vida, nunca le fallaron y siempre fueron un gran apoyo.
La vida en el instituto para no fue tan maravillosa como ella misma lo imaginaba, más bien todo lo contrario, desde que empezó a estudiar, siempre pensó que a su alrededor habían formado una conspiración para su propia destrucción comenzando por sus propias Hermanas… ¿Será que se habrá equivocado? En fin, Jade no siempre salía triunfante, y casi siempre terminaba siendo castigada fuertemente por sus padres, y profesores, por lo general luego de llegar del instituto comía, realizaba sus compromisos, y se iba a dormir, una noche en la que  no se sentía muy bien  decidió irse  a su cuarto, estaba disgustada, sentía  que todo su cuerpo la odiaba, pues de verdad le dolía mucho su abdomen , Jade estaba pasando por una de las etapas mas hermosas, en la una niña pasa a ser mujer,   mucho tiempo después estaba preparada para ponerse a  escribir en cuanto llegan Amatista y margarita invadiendo  el cuarto con un desagradable olor a cigarros, alcohol,  y perfume barato.
No sabía cómo manejar la situación así que decidió intentar ignorarles, además aun seguía con esos molestos cólicos que amenazaban con torturarla un poco más.
-          ¿No se supone que deberías estar hablando estupideces con las 2 niñas tontas a las que tú llamas “Amigas”? hoy es viernes si no me equivoco.- Dijo Riendo sarcásticamente Margarita.
Jade se encontraba sentada en su cama de verdad deseaba poder calmarse pronto o sentiría que explotaría. Esperaba que algunos ejercicios de yoga ayudaran.
-          Jajá esas escuálidas, algún día han de traicionarte  y entonces serán tus enemigas- Continuo provocando Amatista
-          Hay margarita no te mates tanto, esta mosquita muerta hay donde la ve no es capaz de pensar tales cosas, ¿no ves que nada mas tienes 3 neuronas?  para dormir, comer, y para respirar.- Bromeo.
-           Al cabo, que ella vera lo que hace con su vida, no ve que ahora es Santa Jade, “La defensoras de los pobres diablos”,  apropósito ¿desde que hora estas en casa?
Sabía que era necesario terminar rápido con esto así que de muy mala gana decidió responder.
-          Si te sirve de algo mucho antes que ustedes ¿por?, es algo tarde ¿no les parece? además creo tener entendido que a ustedes no les intereso en lo mas mínimo y no necesitan nada de mi  ¿O me equivoco?, entonces no me explico que hacen en mi habitación. – dijo jade tratando de esconder su cuaderno y luego levantándose de su cama, empezó a caminar hacia la puerta
-          Creo que yo no ando como ustedes, de un lado a otro, saliendo con el primero que se me aparezca, y además ebria, y quien sabe que cosas mas, al contrario estoy muy conciente de lo que ha acontecido, en cambio ustedes han cambiado muchísimo en el  tiempo que por desgracia hemos estado solas ¿Qué dirían  mis padres?, Seguro, y que me perdone Dios, volverían a morir pero ahora de la  vergüenza que les causaría  de ver en que andan metidas.
-          Nuestros padres nunca estuvieron,  no están, y no lo estarán jamás  tenemos derecho hacer lo que se nos pegue la gana ¿cierto amatista?
-          Claro, ahora la vida es mucho mejor.
-          No es nada Justo, pero igual que más podría esperar de ustedes par de  egoístas. ni nosotras, ni nadie tiene la culpa de lo que les sucedió, o mas bien si, ustedes son las culpables- ya empezaba a enojarse de verdad
No había nada que pudiera lograr a Jade pero  cuando llegaban sus hermanas...
-          Que tal Margarita, ¿mira quien habla? Quien obligo a papá y a mamá a trabajar mas duro desde que se enteraron que por desgracia en un descuido, venia en camino. Y me parece a mí, que tanto Margarita como yo ya estábamos en este mundo.
-          Son unas completas inmaduras -dijo Jade- casi a punto de estallar en llanto, Solo a ustedes que son un par de niñas malcriadas se les ocurre decir tal cosa, se muy bien que mis padres al enterarse que yo venia en camino tuvieron  muchas discusiones, pero igual aquí estoy en el mundo, desgraciadamente junto a personas como ustedes –aunque que me duela decirlo- es tan desagradable su presencia. Lo que me demuestra que al menos mis padres  me quisieron un poco, o que mamá nunca tuvo el valor para deshacerse de mí.
Amatista y Margarita se quedaron estupefactas ante la mira de lastima y rencor que tenia su hermana menor, y por ahora no les convenía hacerle frente,  igual ya sabían lo que se les vendría.
Jade aun con los ojos llorosos y la cara roja por la cólera logro sacarlas de su habitación   
-          Si no es más, ¿podían salir y dejarme descansar en paz?.
 Sus Hermanas, un poco resignadas no tuvieron mas opción que dar media vuelta, y tragarse todo lo que aun les faltaba por decir, y por supuesto responder.
Salieron sintiendo que la puerta se cerraba con gran fuerza de tras de si, el fuerte sonido y la mezcla de alcohol hizo que se les despertara una fuerte jaqueca.
Jade lloro por largo tiempo, antes de poder quedarse dormida, pero sabia que debía descansar,que tenia que levantarse temprano para ir al instituto.